martes, 7 de junio de 2011

Stand by me

Nunca pasará el tiempo suficiente. Nada será tan importante que logre alejarme definitivamente de tí. Nadie logrará hacerme cambiar de parecer. Nadie, excepto tú.

Una vez más, no tomar una decisión hace que todo sea posible. Pero siempre hay un tiempo. Cuando ese tiempo termine, se acabaron las infinitas posibilidades. Al no elegir, también estás decidiendo.


Hice una promesa. Te buscaré y te encontraré...

Necesito más tiempo fuera. Necesito irme más lejos y durante una temporada más larga.

jueves, 21 de abril de 2011

Otro grito lanzado al vacío.

No me ayuda. No es suficiente.

El escozor de mis ojos no hará que vuelvas, ni que estés bien. Sin embargo, vomitar gran parte de lo que tenía dentro hace que la insensibilidad se adueñe un poco más de mi.

Podré pasar cientos de noches en blanco, esperando que todo se recomponga. Podré suspirar a cada segundo que recuerde tu nombre. Podré torturarme con cada detalle. Podré intentar explicarme. Podré huir durante días, explorar las ciudades más próximas buscándote. Podré encontrarte, abrazarte y no saber decir todo lo que necesito que oigas. Podré tratar de hacerte comprender que no me importa nada, con tal de saber que tu corazón late.

Pero no podré quitarme el sentimiento de culpabilidad que me reconcome; 25 horas al día, 8 días a la semana. Tampoco podré dejarlo de lado, apartarlo y hacer como si nada hubiera pasado.

Sé que hay una solución a todo esto. ¡Tiene que haberla! Pero aún no la encuentro.



La pelota está en tu tejado... y tú ya no quieres jugar.

domingo, 17 de abril de 2011

Ni el viento me devuelve una bocanada de aire fresco.

Pasan los días y con ellos, cientos de cosas. Pienso en cada momento qué hubieras dicho si aun estubieses a mi lado. Tu sombra me pisa los pies, vaya donde vaya. Te imagino riendo, hablando, preocupado, pensando con un cigarrillo en la mano. A cada segundo que miro hacia el patio, busco tu silueta, y solo la encuentro cuando mi memoria la recrea, y te dibujan mis sueños en el lugar que deseo.

¿Dónde estarás?

No lo sé... Sólo puedo esperar que estés bien. Pero sé que no lo estás.


A pesar de que ya solo te veo con los ojos cerrados, aun puedo escucharte cuando, en silencio, gritas.

viernes, 15 de abril de 2011

Nothing is gonna be alright

Hoy no me importa que todo vaya a salir bien, porque hoy sé que hay cosas que han salido mal y que ya no tienen arreglo. También sé que tuve en mi mano un millón de momentos para evitar la catastrofe y que no los aproveché, sino que ayudé a adelantarla.

Hoy soy culpable, tanto como ayer. La diferencia es que hoy de verdad, lo sé.

Volverte la espalda, arrepentirme en cada momento de no estar enganchada al teléfono, esperando que descuelgues sólo para oir tu voz. Negar que jamás quepa la posibilidad de que exista otra conversación entre nosotros y olvidar cualquier promesa realizada en las anteriores. Saber que el futuro no nos deparará nada de lo que habíamos planeado. Anestesiar la memoria para evitar el dolor de tu ausencia. Dejar de abrazar los recuerdos de las tardes contigo. Matar lo poco que aun conservo de ti.

Lo que más duele es saber que tu risa, jamás volverá a ser la misma. Porque ya nada será igual. Porque tú también has decidido asesinar lo poco que queda de ti.

Y yo no puedo seguir acompañándote en ese camino suicida.